| Es
conocido que las lámparas de bajo consumo gastan cinco veces
menos que las incandescentes. Pero hay otra forma menos difundida
de disminuir significativamente el consumo de electricidad: aislando
térmicamente los edificios.
En
la Argentina los hogares absorben un tercio del consumo eléctrico
y el 60% de la electricidad se genera en base a gas natural, fuel
oil y gasoil, recursos no renovables. Hay dos factores determinantes
en el consumo residencial: la iluminación artificial y el
uso de aparatos eléctricos de calefacción y refrigeración.
El
Programa Nacional de Uso Racional y Eficiente de la Energía
(PRONUREE) ha difundido la importancia de reemplazar las lámparas
incandescentes por las de bajo consumo y ya logró que se
cambien 5,5 millones de lámparas.
En
cuanto al alto consumo eléctrico de calefactores y aire acondicionados,
que hacen subir fuertemente la demanda los días muy fríos
o muy cálidos, el aislamiento térmico tiene un importante
papel que cumplir.
Knauf,
líder mundial en construcción en seco que produce
en el país, ofrece recursos para prevenir las pérdidas
térmicas y mantener por más tiempo la temperatura
interior. Esto no sólo redunda en ahorro de electricidad
y combustibles fósiles. También permite recurrir a
equipos de calefacción y refrigeración de menor potencia.
Se
trata de revestir el interior de los muros perimetrales de un edificio
con un aislante térmico y placas de yeso. ¿Cuál
es el procedimiento? Sobre el muro de ladrillo o de hormigón
se atornillan perfiles de acero galvanizado en los que se montarán
las placas. |